Una vela encendida cambia el ambiente de una habitación en segundos. Con unos cuidados sencillos, además, durará más y te dará más momentos de calma.
1. Elige el aroma que te transmita calma
Los aromas cálidos y especiados invitan al recogimiento; los florales y frescos, a la ligereza. Puedes ver nuestra selección en velas y aromas.
2. La primera vez, deja que se funda toda la superficie
Enciende la vela y déjala arder hasta que la cera se derrita por completo en la superficie. Así evitas que se forme un hueco en el centro y se aprovecha mejor.
✦ Un buen hábito
Corta la mecha a unos 5 mm antes de cada uso para una llama más limpia y estable.
3. No la dejes encendida demasiado tiempo
Lo habitual es no superar unas cuatro horas seguidas. Apágala, deja que se enfríe y vuelve a encenderla en otro momento.
4. Seguridad ante todo
- No dejes nunca una vela encendida sin vigilancia.
- Colócala sobre una superficie estable y resistente al calor.
- Mantenla lejos de cortinas, corrientes de aire, niños y mascotas.
- Apágala con un apagavelas o soplando con suavidad.
5. Cuando se acabe
Cuando quede poca cera, deja de usarla. Puedes reutilizar el tarro para guardar pequeños objetos.